Mi amor por las aves esta íntimamente entrelazado con un profundo respecto a la naturaleza y un sentimiento todavía más urgente por el medio amibente. Cuando el medio ambiente empieza a degradarse, las aves suelen caer de primeras. El Halcón Peregrino es un buen ejemplo. El uso de DDT (ahora prohibido en el EEUU pero aún utilizado en Guatemala) produce que el cascarón de los huevos sea más frágil y por consiguiente la reproducción de la especie se ve afectada y por consiguiente ocurre una reducción en la especie. Afortunadamente fue posible recuperar las poblaciones del Halcón Peregrino a través de programas de cría en cautiverio, gracias a los cuales el Peregrino ha sobrevivido hasta el día de hoy. Programas similares se están realizando por el Halcón Pechirrufo (Falco deiroleucus) en Centro y Sur América.
En el año 2006, me jubile a Guatemala, país con aproximadamente 700 especies de aves y que requiere aún mucho trabajo de investigación y fortalecer la comunidad de ornitólogos y observadores de aves. Con inocencia de mi parte me sorprendió descubrir que los nombres comunes de las aves no están estandarizados en el idoma Español además que no son aceptados aún por la AOU (Unión de los Ornitólogos Americanos — American Ornithologists’ Union). Ahora acepto esta realidad al descrubrir como solamente en Guatemala se encuentran muchos dialectos diferentes, sin olvidar que otros países de habla hispana en Centro y Sur América tienen sus propios nombres para las aves. Muchos observadores e investigadores de aves utilizan el nombre científico para nombrar las especies de aves, y tienen razón porque es el lenguaje aceptado en el mundo entero. Pienso que es más fácil para los latinos pronunciar el nombre científico si su idioma natal es Español en vez de Inglés pero tal vez es mi excusa. Por ejemplo me cuesta salir al campo con mis amigos que hablan español y si miro a lo que llamo un “Lesser Roadrunner,” ellos lo llaman “Geococcyx velox.” Sin embargo también quiero conocer los nombres científicos así que esto se ha presentado como un nuevo desafió para mí. Hay un listserv excelente de ornitología para las aves Neotropicales donde he aprendido mucho acerca de las investigaciones y los programas que hay en Centro y Sur América, y si yo no conociera los nombres científicos estuviera perdida. Se llama NEOORN y pueden inscribirse si quieren.
El Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell (Cornell Lab of Ornithology), junto con la Sociedad Nacional Audubon (National Audubon Society), que son tal vez los precursores en Norte América en la investigación en aves han empezado un programa internacional llamado “eBird” donde los ciudadanos científicos (su término) de todo el continente americano pueden enviar sus observaciones de aves a una base de datos. Esto ha abierto el camino a tener una visión comprensiva de las poblaciones de aves en todo el mundo. Guatemala he abierto su puerta a eBird este año y tuve el honor de tomar parte en el proceso. Mando informes regularmente a eBird e invito los demás a hacer lo mismo.
Después de vivir en Guatemala por casi 2 años, tengo algunas observaciones que quiero compartir con ustedes; son principalmente del Lago Atitlán pero muchos de estos problemas existen en Sur y Centro América.
Cuando miro por la puerta a los lindos sauces que están a la orilla del Lago Atitlán al fin del terreno donde vivo, se que miro algo totalmente diferente de lo que miren aquellos que han vivido aquí toda su vida. Vine aquí como extranjera, así que es natural que veo las cosas diferente. Desde que vivo acá he estudiando el Medio Ambiente y la ley, y quiero ofrecer mi opinión para mejorar la vida del Lago Atitlán y de los maravillosos Mayans que habitan en esta región.
Veo un lago enorme de color turquesa y verde alrededor hay montañas escarpadas y fiordos con diversidad de pueblos, unos mas grandes que los otros, conectados con tradiciones y cultura Maya. Veo un lago que no está todavía demasiado contaminado, aún virgen en un mundo de cuencas adulteradas. Sin embargo, también veo como se acerca el día que el Lago Atitlán sea contaminando. Las poblaciones están aumentando junto con su necesidad de agua; los que cultivan para vender sus frutas y verduras en el mercado usan bombas para sacar el agua del lago y regar sus campos. Los que construyen casas sacan la arena de las playas, dejando lodo al suelo del lago donde uno se puede enterrar hasta la rodilla si va a bañar, lo cual es una prueba que es más la arena que se saca de la que entra aunque los rios y la temporada de lluvia trae una cierta cantidad de arena y cieno al lago. En las comunidades indígenas la madera es la primera fuente de energía para preparar los alimentos, por lo tanto muchas veces cortan árboles para obtener leña y hoy en día los efectos son evidentes en las orillas y cuenca del lago.
Se podría decir que los indígenas son los principales responsables de este daño y que son los que poniendo en riesgo el lago, pero esto no es del todo cierto. El café es el producto principal de exportación en Guatemala y a veces los dueños de las fincas de café son ricos y arrogantes. No tienen problemas en explotar los trabajadores con un salario bajo y es trabajo muy duro. Muchas veces los empleados de las fincas de café trajaban hasta 6 días a la semana por un salario de miseria y no hay señas de cambio. En EEUU hay una expresión que dice “hacen girar las ruedas en el lodo” y siento que es lo que esta pasando aquí con la pobre gente. Los ricos oprimen a los pobres como lo están haciendo en muchas partes del mundo y la deforestación en Guatemala es un problema urgente y serio, que no está siendo tomado en cuenta por los ricos proprietarios de las fincas de café y las empresas internacionales.
No hace mucho tiempo, tal vez un solo medio siglo atrás los indígneas envolvían sus alimentos con hojas de platano, hacian compost con los desperdicios sin saber lo que era esto y se bañaban y lavaban su ropa en el lago; entonces había muy poco impacto negativo en el lago. No usaban químicos para cultivar y nunca habían escuchado del plástico. El racionamiento del agua era la forma de vivir por ellos. Era una huella poco profunda. Pero la pobreza lleva consigo problemas complejos y en la historia de los Mayas se ve que han vividos en pobreza y opresión, sobreviviendo gracias al suelo fértil volcánico de Guatemala pero con pocas ideas acerca de las consecuencias hacia el medio ambiente de algunos de sus comportamientos como cortar los árboles y sacar la arena de la playa. La inmediato necesidad para los niños desnutridos y a veces hambrientes sobreposo a todos los otras realidades.
Hay que agregar que aún hay el racismo profundamente está arraigado en las personas no indígenas que viven en los ciudades grandes y quienes les gusta despreciar a los Mayas y su estilo de vida. Y el gobierno no es mucho diferente. La idea que podrian tener compasión o de ayudar mejorar la educación y la vida de las Mayas casi no existe. La ayuda no vendra adentro de Guatemala.
Si se agrega a eso la influencia de los países llamados del primer mundo, los Estados Unidos es una de las peores influencias. Por ejemplo, Dow Chemical vienen a ofrecer fumigación con productos como DDT, el cual está prohibido en los Estados Unidos porque se comprobó que hacia daño a los animales y a la gente. Otras empresas como Coca-Cola, Nestlé, y los gigantes del aceite y muchos otras mudaron sus empresas aca porque pueden explotar los recursos naturales, mano de obra a precio de vergüenza, utilizar sus camiones y equipos sin control de emisiones y acelerar la degradación del medio ambiente sin que nada les pare.
También, esta el turismo. Muchos creen que es un empujón a la economía, Àpero será que lo es? Los hoteles y restaurantes se multiplican en el Lago Atitlán, pero los dueños son extranjeros y los trabajadores son indígenas que trabajan por $1 US la hora por un trabajo bastante duro limpiando y cocinando muchas veces en calor insoportable y durante muchísimas horas. En las escuelas de Español, hoy otra fuente de turismo, los maestros ganan alrededor de $15 US a la semana. Para enredarlo más, todavía el brazo del turismo del gobierno de Guatemala, INGUAT, le parece adecuado invitar a las agencias de viaje de los Americanos y Europeos de dinero, con precios muy altos a Guatemala y mostrarles los mejores lugares, donde no hay basura pero si muchas aves, ruinas y otras bellezas naturales.
No se trata de buscar quien tiene la culpa, sino de presentar una imagen verdadera de lo que está pasando realmente en Guatemala y en Lago Atitlán, con la esperanza de que tal vez sean buenas ideas y ponerlas en práctica sin criticar a nadie, para mejorar así las condiciones del lago. Bajo la ley Guatemalteca se llama “reserva,” pero le falta demasiados fondos y casi se ignora. Por ejemplo, cazar a los patos está completemente prohibido por el mismo status de la reserva. Sin embargo durante la época migratoria se cazan patos y muchas otas aves acuáticas migratorias.
Tengo algunas sugerencias y las voy a nombrar en orden de prioridad y urgencia, según mi punto de vista:
Creo firmemente que la intervención de los países que quieren hacer inversión para mejorar la vida de los indígenas a través de la educación, paseos en el campo, exposiciones y explicaciones de la belleza de la naturaleza, mientras dan incentivos para proteger el lago y explicar la razón del porque es tan importante, es esencial. No es suficiente producir leyes y no hacerlas respetar. Es peor echar la culpa al los indígenas por los problemas, porque los problemas ya pasaron el nivel de queja y los problemas más urgentes no son lo que hacen ellos. Necesitamos un esfuerzo nacional o internacional lo de proteger el Lago Atitlán, cada persona involucrado ganaría mucho en orgullo y autoestima, y los Mayas serian los beneficiados, porque es su territorio y ellos deben ser una parte intrínseca del proceso. Muchos pequeños proyectos están en función alrededor del lago, pero la falta general de infraestructura ha impedido la potencialidad para organizar y arreglar un esfuerzo serio para salvar este bellísimo lugar del mundo.
Carol C. Anderson
Villa Cuba
San Pedro La Laguna
Sololá, GT
Email Carol Anderson